lunes, 11 de enero de 2016

Despertando Conciencias: Da los tres pasos más difíciles de tu vida

Despertando Conciencias: Da los tres pasos más difíciles de tu vida: Un gran Consejo Bueno no hay mucho que agregar a ésta frase, creo que es muy difícil, pero lo importante es intentarlo, y en cada inte...









Lo que creemos que es la verdad
-no ser colérico, darlo todo, no mentir-, choca con la realidad. ¿Qué es la
realidad? Es lo que no se puede cambiar, la muerte, la existencia de la
naturaleza y su ley, la existencia de una programación heredada de nuestro
pasado animal, y la posibilidad de ir más allá de todo ello.

Lo físico, lo material, nosotros no podemos cambiarlo, ya que sería tanto como
cambiar la química y sus infinitas combinaciones entre los elementos, neutrones,
protones, bacterias, microbios, etc. Pero en el ámbito psicológico, sí que podemos ver
la posibilidad de liberarnos de ese condicionamiento y programación, que ha
hecho posible la creación del ego, del 'yo'.

Eso sólo puede ser cuando vemos, comprendemos la manera cómo funcionan el
pensamiento, el cerebro donde está todo depositado desde hace millones de años.
Y entonces, uno se da cuenta que lo que nosotros queremos, cambiar la realidad
que no me interesa ni conviene, por otra realidad que sí que me interesa y
conviene, eso no es posible. Es decir, no queremos tener miedo, ni ser coléricos,
no queremos mentir ni ser contradictorios, queremos decir siempre la verdad,
ser caritativos y darlo todo.

Pero hay un problema, que es que todo esto lo queremos lograr para que no haya
problemas, desorden, sufrimiento, dolor. De manera que ahora lo más importante
es cómo me libero del desorden, del dolor. Pue si hay dolor, está en mí, eso es
el fracaso de la vida espiritual, la vida psicológica.

Por eso, si hago un programa, si hago una lista de lo que he de conseguir, si
me fijo un método con su fecha para conseguirlo, para liberarme del
condicionamiento, estoy cayendo en círculo cerrado de la provocación del dolor.
Es decir, todo método, toda práctica, toda doctrina, todo plazo en el tiempo,
todo devenir, todo consejo, toda idea o teoría, toda moral, ética, al
dividirnos de la realidad -ya que la realidad aun participando de todo eso,
está más allá-, nos genera dolor, sufrimiento, amargura; por conseguir algo que
no podemos. Es como querer huir o atrapar la sombra que proyecta nuestro
cuerpo.

Así que, uno ha de estar con eso que es, mirarlo, amarlo, sin querer huir, ni
cambiarlo; y entonces, es cuando al no haber división interna entre esa
realidad y nosotros, el cambio, la mutación, las neuronas se serenan, se
aquietan, de manera que aparece el orden, la inteligencia, el fin del dolor.

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