A
veces cuando nos llega algo, es preciso pasar por ello. El problema
está cuando nos pasa algo que nos altera nuestro punto de felicidad
durante un largo tiempo, y empezamos a impacientarnos, a alarmarnos
por eso que nos sucede: un bajón de energía, la tristeza de un
hecho acaecido que nos llegó muy hondo, el deseo desbocado por
conseguir algo que nos genera ansiedad y estrés.
veces cuando nos llega algo, es preciso pasar por ello. El problema
está cuando nos pasa algo que nos altera nuestro punto de felicidad
durante un largo tiempo, y empezamos a impacientarnos, a alarmarnos
por eso que nos sucede: un bajón de energía, la tristeza de un
hecho acaecido que nos llegó muy hondo, el deseo desbocado por
conseguir algo que nos genera ansiedad y estrés.
Pues
bueno, eso que nos llegó -sin que nos diéramos cuenta- tuvo su
proceso. Y para irse también ha de tener un proceso. Es muy fácil
de decirlo pero cuando pasa el tiempo, queremos que todo eso acabe. Y
entonces es peor, porque entablamos una guerra con el proceso
curativo. Por lo que puede generar un bucle que lo complica todo más,
ya que parece que eso no se va a ir nunca.
bueno, eso que nos llegó -sin que nos diéramos cuenta- tuvo su
proceso. Y para irse también ha de tener un proceso. Es muy fácil
de decirlo pero cuando pasa el tiempo, queremos que todo eso acabe. Y
entonces es peor, porque entablamos una guerra con el proceso
curativo. Por lo que puede generar un bucle que lo complica todo más,
ya que parece que eso no se va a ir nunca.
Pero cuando
estoy con eso que no me gusta, me altera y fastidia, pero no huyo ni
quiero cambiarlo, sino que estoy con ello todo el tiempo, entonces me
hago su amigo, y eso nos cuentas su secreto.
estoy con eso que no me gusta, me altera y fastidia, pero no huyo ni
quiero cambiarlo, sino que estoy con ello todo el tiempo, entonces me
hago su amigo, y eso nos cuentas su secreto.
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