Si nos comprendiéramos, si nos conociéramos
realmente cómo somos, cómo opera el pensamiento, cuestionaríamos todo lo que se
nos dice. Pues los hombres somos mezquinos, pobres, celosos y envidiosos,
queremos que nuestro ego siempre sea el triunfador. Y para ello, somos capaces
de hacer daño a quién sea: hijos, padres, hermanos, amigos, vecinos, compañeros
de trabajo, a la pareja, etc. Somos una raza que no somos de fíar.
realmente cómo somos, cómo opera el pensamiento, cuestionaríamos todo lo que se
nos dice. Pues los hombres somos mezquinos, pobres, celosos y envidiosos,
queremos que nuestro ego siempre sea el triunfador. Y para ello, somos capaces
de hacer daño a quién sea: hijos, padres, hermanos, amigos, vecinos, compañeros
de trabajo, a la pareja, etc. Somos una raza que no somos de fíar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario